WASHINGTON.— El futbolista argentino Lionel Messi puso fin al misterio que rodeaba su viaje a la capital de Estados Unidos junto al plantel del Inter Miami y finalmente sostuvo su primer encuentro público con el presidente norteamericano Donald Trump, durante una recepción en la Casa Blanca en la que no faltaron bromas, risas y referencias a figuras históricas del fútbol como Pelé y Cristiano Ronaldo.
“Gran trabajo”, expresó el mandatario republicano al estrechar la mano del capitán argentino por primera vez en público. Minutos antes, Messi había ingresado a la Sala Este de la Casa Blanca acompañado por Trump y por uno de los propietarios del Inter Miami, Jorge Mas, después de que entrara el resto del plantel del club.
“Es un gran privilegio para mí decir lo que ningún presidente estadounidense ha tenido la oportunidad de decir antes. Bienvenido a la Casa Blanca, Lionel Messi”, dijo Trump durante la recepción. El mandatario contó que su hijo Barron le avisó de la presencia del futbolista. “Me dijo: ‘Papá, ¿sabes quién estará allí hoy?’. Le respondí: ‘No, tengo muchas cosas que hacer’. Me dijo: ‘Messi’. Es un gran fan tuyo”, comentó, lo que provocó risas entre los asistentes. “Y también de Cristiano Ronaldo… es genial”, añadió el presidente, quien ha manifestado en diversas ocasiones su admiración por el astro portugués.
Durante su intervención, Trump recordó cuando en la década de los 70 veía jugar a Pelé con el Cosmos de Nueva York. “Dirán que soy viejo, pero vi jugar a Pelé. Jugaba para el Cosmos. ¿Lo sabías? No sé, puede que seas mejor que Pelé, que era bastante bueno. ¿Quién es mejor, él o Pelé?”, preguntó a los presentes. Entre risas, varios asistentes se inclinaron por el capitán argentino. “Yo creo que es él, pero Pelé era bastante bueno”, bromeó el mandatario.
Messi, al igual que el resto del plantel, vestía un traje oscuro con el escudo del Inter Miami bordado, corbata azul y camisa blanca. En algunos momentos se le vio serio y mirando al suelo, posiblemente porque no había traducción simultánea durante la intervención del presidente.
Trump también saludó al entrenador Javier Mascherano, a quien le dijo que “todo el que gana es un buen entrenador”, y al mediocampista Rodrigo De Paul. Asimismo, elogió al delantero uruguayo Luis Suárez y comentó en tono de broma sobre la apariencia del equipo.
La recepción se realizó en medio de un contexto internacional convulso por la guerra en Medio Oriente. Antes de referirse al equipo de fútbol, Trump habló sobre los avances de los operativos militares de Estados Unidos contra el régimen de Irán, así como de la presión política sobre Cuba y Venezuela.
Durante la reunión, Jorge Mas obsequió al presidente una camiseta del Inter Miami con el número 47, en referencia a la actual presidencia del mandatario. Posteriormente, Messi entregó a Trump una pelota firmada por todo el plantel.
Tras aproximadamente media hora de encuentro, el presidente invitó a los jugadores a pasar al Salón Oval, al que describió como “el centro del mundo”. Mientras tanto, una banda musical interpretaba la canción We are the champions, del grupo Queen.
Más tarde, la Casa Blanca publicó en redes sociales una imagen de Trump junto a Messi y otros jugadores en el Salón Oval, acompañada del mensaje: “Campeones: el presidente norteamericano y Messi”.
La visita del club de Florida ocurrió en la antesala del partido que el Inter Miami disputará el sábado ante el DC United en el M&T Bank Stadium de Baltimore, ubicado a aproximadamente una hora de la capital estadounidense.
La Casa Blanca suele invitar a equipos deportivos tras obtener triunfos importantes. En este caso, el Inter Miami fue convocado por la administración de Trump después de ganar la MLS Cup 2025, al vencer en la final a Vancouver Whitecaps el pasado 6 de diciembre, torneo en el que Messi tuvo una destacada participación.
En el pasado, Messi se había mostrado reacio a participar en eventos de carácter político. Por ejemplo, se ausentó por un “tema de agenda” de la ceremonia en la que se le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, la máxima condecoración civil de Estados Unidos, concedida por el entonces presidente Joe Biden el 4 de enero de 2025, convirtiéndose en el primer argentino en recibirla.
En noviembre pasado, tanto Trump como Messi participaron en el Americas Business Forum en Miami, aunque en esa ocasión no coincidieron personalmente.
En los últimos meses, el presidente estadounidense también ha manifestado públicamente su admiración por Cristiano Ronaldo, con quien incluso se reunió en la Casa Blanca el año pasado junto a su esposa, Georgina Rodríguez.
De cara al próximo Mundial de 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, Trump ha mostrado mayor cercanía con el fútbol y ha sostenido varios encuentros con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Mientras tanto, Messi aún no ha confirmado si participará con la selección argentina en la próxima Copa del Mundo.
