¿Por qué los perros guía no deben ser considerados mascotas? Una vida dedicada a ayudar

¿Quién no ha sentido ternura por un pequeño cachorro? Generalmente nos acompañan y hacen nuestra vida más placentera con sus muestras de cariño. Sin embargo, más allá de ser considerados como mascotas, nuestros amigos de cuatro patas realizan diversas actividades, desde guiar a personas invidentes hasta rescatistas en catástrofes.

Por ello que el último miércoles de abril les agradecemos su trabajo servicial al conmemorar el Día Internacional del Perro Guía o Perro de Trabajo.

Estos animalitos, nobles con el ser humano, son entrenados para realizar diversas labores pero una de las finalidades más socorridas es dar apoyo a personas con discapacidad visual para su movilidad e independencia.

Con la celebración de este día se pretende divulgar la importancia del papel de los perros guías y de trabajo. Pero todo tiene un comienzo para que el animalito esté listo. Para ello, los entrenadores de estas mascotas tienen que realizar una exhaustiva labor que permita al can interactuar con la persona a la que va a ayudar.

Jorge Luis Moctezuma, defensor de los derechos de los animales, señaló que este es “un día que debe realzarse cada vez más, hay muchos perros que realizan una labor importante pero no solo como perros guías, son los protectores de nuestro hogar”.

Los perros guía reciben entrenamiento especial
Para apoyar a una persona con discapacidad visual se requiere de un entrenamiento especial para formarlos como auxiliares de movimiento, existiendo escuelas en todo mundo con programas de adiestramiento especializados.

Y no todas las razas pueden servir para estos fines pues deben tener un tamaño ideal y las consideradas como más idóneas son las:

Golden retriever
Labrador retriever
Pastor alemán

Deben ser sociables con las personas y otros animales, saber seguir órdenes, ser dóciles, ágiles y adiestrables.

“Los mejores son los pastores belga o alemán”, afirma Jorge Luis Moctezuma. “Son perros guía con gran capacidad para dirigir a personas con ceguera, pero cuidan mucho el entorno de las personas a las que guían”.

Estos animalitos deben comenzar su entrenamiento desde muy temprana edad, comúnmente a partir de las cuatro semanas de nacidos, aprendiendo a reaccionar ante sonidos, nuevas experiencias y entornos extraños, obedecer a órdenes sencillas y establecer horarios para comer. El entrenamiento de un perro guía dura aproximadamente de dos a cinco años.

Se necesitan espacios más empáticos: los perros guías no son mascotas
Moctezuma pide espacios para los perros guías y a quienes le sirven. “En lugares como el aeropuerto, la central camionera, escuelas, tiendas de autoservicio, hacen falta accesos para las personas con discapacidad visual y sus perros guía.

Creo que en ello debemos crear conciencia, pues incluso no se les permite acceder en restaurantes en la mayoría de los casos”.

Esto ocurre aun cuando las personas con discapacidad pueden ingresar con su perro guía a cualquier lugar público, incluyendo restaurantes, según el artículo 58 de La Ley Federal del Protección a los Derechos del Consumidor.

De acuerdo al Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad, “los perros guía no son mascotas, son animales de servicio que desempeñan una labor de asistencia muy importante para las personas con discapacidad visual, ya que prácticamente se convierten en sus ojos, ayudándole a evadir una infinidad de obstáculos, que podrían representar un peligro”.

Además, nos recordó que si encuentras a una persona con discapacidad visual acompañada de su perro guía, en la calle, transporte, o en algún lugar público, no debes acariciar ni ofrecer comida al perro porque está trabajando, puedes distraerlo y provocar que cometa un error que podría ser de graves consecuencias para la persona con discapacidad.

 

 

Fuente: El Sol de Tampico

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