En paz descanse Mantequilla, la gatita que fue acogida en la Secretaría de Salud de Tamaulipas

Reyna Rodríguez Cortés, servidora pública y humana excepcional, encontró a la michi en noviembre de 2021 y desde entonces la alimentó y cuidó; todos aceptaron a la minina en Salud.

Lamentablemente Mantequilla pereció atropellada la mañana de ayer miércoles y luego fue llevada a cremación para siempre estar sus cenizas con sus humanos que tanto la amaron.

Reyna entra a laborar a las 8:30, pero desde las 7:00 llegaba a convivir con la gatita.

A continuación la carta que le hicieron de homenaje para recordar su memoria:

«Quien alimenta un animal hambriento alimenta su propia alma»
-Charles Chaplin.

Compañeros de la Secretaría de Salud de Tamaulipas:

En sus oficinas me dieron un hogar en donde cobijarme, me encantaba acomodarme en las cajas de cartón del Área de Financieros…

Me proporcionaron alimento diario, todos cooperaron para que nunca me faltarán los sobrecitos que tanto me gustaban…

Y, sobre todo, me dieron su amor y su compañía, gracias en especial a los Guardias de Seguridad y a las Señoras de Intendencia que siempre estuvieron pendientes de mi cuando ya todos terminaban su jornada laboral, en los fines de semana y vacaciones…

Lo último que quisiera es verlos sufrir por mí. Ahora que no estoy, no quiero verlos tristes. Deseo que cuando piensen en mí sonrían, pues así sabré que mi recuerdo los hace feliz.

Solo tengo agradecimiento para ustedes por toda la protección que me brindaron siendo una gatita callejera, pues gracias a ustedes tuve una gran, gran familia…una enorme casa en la que me paseaba a mis anchas…y si alguna vez me porté mal, perdónenme.

Y, por favor, no tiren mis juguetes, ni mi cama, ni mis cosas, porque en este mundo hay muchos otros colegas que viven en soledad, tristes, sin cariño y abandonados…muchos que darían su vida por compartirla con ustedes.

Por favor, que mi muerte no sea en vano, que sirva para que otro tenga la suerte de poder vivir y conocer lo maravillosa que es su amistad, que conozca la verdadera vida de gato, que descubra el cariño.

No estén tristes…así tenía que suceder, yo fui un alma libre y no hubiera sido feliz en otro lado, yo conocía perfectamente esos rumbos y en otro lugar no hubiera sido lo mismo.

Sé que me guardarán en un rinconcito especial en su corazón. Estoy en paz, porque nuestras almas, que son permanentes, seguirán conectadas más allá de la distancia física o temporal.

Gracias al Dr. Vicente Joel Hernández Secretario de Salud y a las autoridades de esta administración por su empatía hacia mí.

 

Fuente: Periódico El 5inco

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